
Ejemplo de discurso
Fin de carrera política.
Señor presidente, señoras y señores:
Hoy no pretendo captar votos. En cambio, voy a dar mi voto de gratitud.
Tengo que agradecer a mis compañeros, a mi familia y a mis amigos todo lo que han
hecho por mí durante mi carrera política. Todo lo que he conseguido ha sido gracias a
su trabajo constante, a su apoyo y a su comprensión. Todo lo que no he conseguido
ha sido, cómo no, culpa de los caprichos de la política.
Como Shakespeare escribió: "Sin paz yace la cabeza coronada". No sé si eso será
verdad, pero sí que sé que ser político no es nada fácil. Los votantes suelen preferir al
partido que representa un político. Y es que los mismos votantes están divididos en mil grupos
distintos con intereses y opiniones diferentes. Y aún puedo añadir que defienden sus opiniones
con convicción y que esperan que el que los representa lo haga también por ellos.
Este es, claro está, el verdadero significado de la democracia, y tenemos mucha
suerte de vivir en un país donde podemos expresar nuestras creencias abiertamente. Durante
mis años de político he tenido la oportunidad de conocer representantes de otros países que
no son tan tolerantes como el nuestro. Hay una diferencia abismal entre ser ahogado
por la burocracia y ser literalmente estrangulado o torturado.
A lo largo de mi carrera política, he intentado eliminar esas trabas que supone la burocracia
en beneficio de los grupos con los que he compartido opiniones. También he hecho lo posible por
conseguir que se escuchara a los que difieren de mis opiniones, y esto ha sido más difícil. Me complace
mucho ver aquí hoy a gente que, a pesar de no compartir siempre mi opinión, sí que comparten mi concepto de democracia.
Ser político implica muchas horas de viaje, más horas todavía de trabajo y suele conllevar la pérdida de
la vida privada. Hoy debo rendir homenaje a mi esposa y a mi familia, porque siempre me han apoyado,
aunque puede que hayan llegado a aborrecer alguna vez el sistema democrático. Seamos sinceros: más de
una vez llegaron a aborrecer el sistema democrático, ¡y yo también! Por alguna razón misteriosa, parece que
siempre coinciden reuniones políticas ineludibles con cumpleaños, aniversarios y representaciones teatrales de la escuela de los niños.
No obstante, tanto mi familia como yo hemos aprendido mucho del contacto con formas de
pensar diferentes, con otras culturas y con gente de todo tipo. Nos hemos dado cuenta
de que hay muchos que tienen menos que nosotros y de que hay muchos que
exigen mucho de nosotros. Me refiero sobre todo a las personas sin hogar,
porque, como ya sabéis, su causa ha sido la que más me ha tocado el alma. Considero que el hecho
de que en una sociedad civilizada haya gente que no tenga un hogar es una vergüenza. Y aunque ahora
deje la política profesional, continuaré luchando por esta causa.
Hoy, pues, abandono el ajetreo político, pero me llevo muchos recuerdos de una carrera profesional que
ha supuesto continuos retos y ha sido un estímulo al mismo tiempo, aunque también hay que decir que
por lo general me ha mantenido extremadamente ocupado. Me llevo recuerdos de algunos que se han
enfrentado a mí sin escrúpulos, pero también de otros que incluso estuvieron de acuerdo conmigo.
Les agradezco a todos su amabilidad, su consideración y hoy, además, tengo que darles las gracias por
este maravilloso regalo. Me ayudará a recordar en todo momento que durante todos mis años de político conseguí
una cosa: hacer muchos amigos, y buenos. Me alegro mucho de poder hablar con estos amigos a partir
de ahora de cosas realmente importantes, por ejemplo, cómo les va a sus nietos en
la escuela o el último triunfo de su equipo de fútbol en la liga.
La política ya forma parte de mi pasado. Ahora lo que me interesa es el futuro. Después de todo, ahí es donde voy a pasar el resto de mi vida.
« Discursos de muestra
|